UCB - OCTUBRE  - Experto en educación comenta sobre el modelo de formación por competencias








Experto en educación comenta sobre el modelo de formación por competencias

Si bien no desecha el modelo de formación por competencias, el psicólogo y pedagogo Rodrigo Mardones (RM) al menos tiene un comentario sobre este modelo porque concentra su atención en la práctica y recorta el desarrollo académico intelectual de los futuros profesionales.

El experto chileno tiene doble especialidad, una en el área clínica en el que trabaja con salud mental y otra como educador en colegios y en las universidades Santo Tomás de Concepción y Universidad de las Américas, en Chile. En los últimos días ofreció una capacitación a docentes de la Carrera de Psicología y una charla a estudiantes de Psicología, de la Unidad Académica Regional La Paz, de la Universidad Católica Boliviana “San Pablo”.

¿En qué consiste el modelo de la formación basada en competencias?
RM.- El modelo de gestión por competencias es un modelo, una propuesta de trabajo que nace de los problemas que presentaron los modelos anteriores basados en contenidos; el problema de la enseñanza basada en contenidos está en que nos llevó, por momentos, a tener profesionales que tenían mucho manejo teórico pero poco manejo práctico. Teníamos profesionales del modelo anterior que se preguntaban: ¿Cómo opero con las cosas que tengo que trabajar? ¿Cómo me comunico con otros profesionales? ¿Cómo es mi relación con las personas que requieren mi servicio?

¿Qué se debería entender por competencia?
RM.- Una competencia es una habilidad teórica y práctica con la que yo puedo desarrollar las acciones que se me piden como profesional; entonces, una competencia es una habilidad que yo puedo exhibir y es visible. Se puede decir que un profesional es competente y puede demostrar que sabe con actitudes y habilidades evidentes.

¿Cómo nace la formación por competencias?
RM.- Se entiende que una universidad tiene vínculos con el eje de la producción de un país. Las empresas tienen necesidades de una serie de profesionales para trabajar y producir, y la universidad forma personas que necesitan trabajar; en ese contexto nace este modelo de formación por competencias.

Entonces, ¿cómo se debería entender este modelo por competencias?
RM.- En Europa plantean la asociación directa entre el profesional que trabaja y la empresa que recibe a un profesional.  Como modelo significa que debemos cambiar gran parte de la estructura de lo que es el proceso de enseñanza en una universidad, desde una malla curricular hasta un instrumento de evaluación; mi evaluación apunta a saber si el estudiante exhibe o no las competencias que tiene. Si imparto teoría y teoría quizá estoy apuntando al desarrollo de la competencia del pensamiento crítico, pero no puedo quedarme ahí, me piden que el estudiante exhiba otras habilidades propias de la competencia que necesitan ser vistas en el campo actitudinal, medible y cuantificable.

¿En qué consiste la crítica al modelo de formación por competencias?
RM.- Un modelo recibe críticas, positivas y negativas. Las críticas se orientan hacia la formación de profesionales eficientes que muestran y saben hacer el trabajo para el que se formaron. Las críticas ordenan el proceso académico. Las críticas negativas dejan fuera a gran parte del conocimiento en procesos que no están a la vista. Un profesional es el que resuelve un problema para el cual no hay solución. Para muchos académicos, la sensación que se tiene ante un modelo de formación por competencia es que este recorta gran parte de lo que es la vida académica y el desarrollo intelectual de los estudiantes y los sitúa en un espacio muy práctico, muy practiquisistas, centrados en lo que es valorado desde ahí. Un poco la crítica es ahí.

La capacitación, ¿debería ser una prioridad para un docente?
RM.- Se requiere que los docentes estén en permanente capacitación y aprendizaje, y hoy un docente que no está dispuesto a aprender no puede enseñar. Es una ventaja estar en una universidad, porque hay la posibilidad de conocer nuevas miradas por la permanente visita de docentes extranjeros. Chile avanzó en la formación por competencias en las universidades porque los profesores cuentan sus experiencias y asisten a cursos de capacitación; a la larga es un intercambio de experiencias locales muy enriquecedoras.

¿Cuál es la tendencia de los modelos de formación?
RM.- La formación por competencia en términos de educación superior responde a un acuerdo latinoamericano internacional. Una universidad que no abrace el modelo de formación por competencia es que no está en una serie de acuerdos, como la certificación internacional; por ejemplo, si un estudiante de Psicología de tercer año de la #UCB de pronto se traslada a Chile, por un tema laboral de sus padres, para continuar en la Pontificia Universidad Católica, ¿ese estudiante tiene que empezar de cero? O, ¿debe continuar su carrera sin problemas? Hay un acuerdo internacional que señala que tengamos un modelo formación común que permita a un estudiante hacer estas cosas en un mundo integrado, donde las fronteras son más bien políticas y económicas.

U.C.B. / La Paz / 3-10-17