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El sistema de evaluación académica en la UCB

Conceptos generales

El nuevo sistema de evaluación de la Universidad Católica Boliviana pretende las evaluaciones más objetivas posibles sin aumentar los momentos de stress en los estudiantes. Busca evitar el "calculismo" de los estudiantes y la arbitrariedad y discrecionalidad de los profesores. Pretende evitar la aprobación de materias cuando el estudiante sólo alcanzó la mitad de los objetivos.

Pretende que todos los estudiantes aprobados hayan alcanzado todos los objetivos esenciales del curso en sus distintos niveles.

Deja en libertad al profesor y a los estudiantes de diseñar su propio sistema evaluativo dentro de un marco general. Aclara los conceptos de indicadores y busca su objetividad a través de la participación de todos los actores.

Pretende medir el logro de objetivos actitudinales, procedimentales y cognitivos de manera sistemática para que su consecución no sea sólo consecuencia de un buen azar, sino de una planificación y ejecución apropiadas. Pretende modificar la tendencia tan marcada a conseguir una calificación en lugar de lograr un objetivo por la necesidad de aprender y no sólo aprobar.

Pero, quizás los más importante que persigue, es que no sólo se deben hacer evaluaciones terminales, sino de los procesos mientras éstos ocurren. Es sumamente importante que todos los actores de la construcción del conocimiento (docentes y estudiantes) sepan si el camino emprendido es el que los conducirá a la meta y no recibir información de que sólo una parte del grupo logró los objetivos cuando ya no se puede hacer nada para corregir la situación.

La evaluación que sólo se basa en los exámenes tomados cada mes y medio tiene las siguientes debilidades que pretendemos evitar: estas pruebas nos muestran, desde el punto de vista del profesor, quiénes llegaron a las metas planeadas. Todos los que quedaron a la vera del camino pueden esperar acumular los puntos necesarios en las otras pruebas para aprobar; por tanto, el conjunto de protagonistas no tiene opción de corregir las fallas encontradas.

Este sistema pretende que se haga un seguimiento permanente del proceso, de manera que se puedan detectar los errores antes que éstos conduzcan a metas equivocadas. Este es el punto clave del nuevo sistema, al que se añaden los elementos mencionados de que no sólo se requiere la opinión del profesor, sino de todos los actores, sobre todo, para decidir si se está o no en el buen camino.

Definición de objetivos

El punto más importante que debe ser logrado por el profesor es la identificación de los objetivos esenciales de la materia que dicta. Esenciales en el sentido de su inevitable participación en la formación del profesional de acuerdo al perfil ofrecido al mercado. Esto implica un conocimiento profundo, de parte del profesor, no sólo del contenido de la materia, sino de su aporte a la formación integral del estudiante.

Estos objetivos no son sólo de conocimientos, son también de adquisición de habilidades y competencias frente a las situaciones conflictivas que encuentre en su carrera profesional. Los objetivos deben expresar en su elaboración el sistema de conocimientos y de habilidades de la unidad temática.

Los objetivos de aprendizaje deben ser consensuados con los estudiantes. Es fundamental que los mismos sepan a dónde se quiere llegar con el curso que están siguiendo. No conseguirlo deja a los alumnos en la posición de Alicia en el país de las maravillas y al profesor sin opción de hacer una buena evaluación.

Objetivos esenciales

Estos objetivos forman parte del perfil de la profesión que la Universidad oferta al mercado profesional. Son desarrolladores (competencias) o educativos (actitudinales). Los primeros responden a la pregunta: ¿qué sabrá hacer el estudiante al terminar este curso? y los educativos a: ¿qué actitudes nuevas tendrá el estudiante al terminar el curso?

Entonces deben quedar claramente identificados los conocimientos nuevos que adquirirá el estudiante, las cosas nuevas que sabrá hacer y las actitudes que adoptará. En general, definir este último aspecto es el más complicado; pero el conocimiento del perfil es una gran ayuda para delimitarlo. Por ejemplo, estamos hablando de puntualidad o solidaridad.

Evaluación

Definidos los objetivos, entre el profesor y los estudiantes deben construir un sistema de evaluación que les permita, a ambos, saber todo el tiempo si están en el buen camino y, cuando han llegado a una meta, saber si se han conseguido los objetivos que se habían planteado. Por tanto, se debe consultar permanentemente la opinión de todos los actores, no basta el punto de vista del profesor, así como tampoco es suficiente la opinión del estudiante o de los otros estudiantes. El peso que tiene cada elemento en el conjunto es resultado de un análisis que debe efectuar el docente, de la madurez del grupo (que no es igual a la suma de la madurez de cada uno de sus integrantes).

Autoevaluación

Los estudiantes deben emitir su opinión sobre el método utilizado, sobre su asimilación, su adquisición de conocimientos, su aprendizaje de nuevas competencias y actitudes. Esta parte de la evaluación debe llevarse a cabo permanentemente y utilizando un formulario según lo orientado por la Universidad (ver formulario autoevaluación).

Coevaluación

Los otros estudiantes deben emitir su opinión sobre cada uno de ellos, pues poseen una información valiosa sobre cómo estudian, quién conoce más, a quién hay que ayudar permanentemente, y otros detalles ocultos normalmente al profesor. Para obtenerla se dispone del siguiente formulario ******************************, que debe ser llenado periódicamente por los estudiantes.

Heteroevalaución

La evaluación que lleva a cabo el profesor sobre el logro de los objetivos de aprendizaje debe estar pensada para verificar la calidad del método y medir el logro de los objetivos de aprendizaje. Por tanto, debe constituirse en un conjunto de instrumentos, los unos para ver si el camino escogido es el correcto y los otros para averiguar la consecución de los objetivos de aprendizaje de la unidad temática, materia y área.

Los métodos varían entre ellos, según el tipo de objetivo que se pretende alcanzar. No se evalúa de la misma manera el logro de objetivos de conocimientos o el de los objetivos procedimentales o actitudinales, para el primero puede ser suficiente un conjunto de preguntas que esperan las respuestas apropiadas; pero no lo será para el segundo o el tercero. Para evaluar la adquisición de métodos será bueno observar la realización de experimentos o resolución de problemas (procedimental), o de trabajos en grupo; pero esto no serviría para los objetivos del tipo uno o tres. Para evaluar la adquisición de actitudes nuevas será necesario observar el comportamiento del estudiante: puntualidad, solidaridad, honestidad o lo que se haya definido como meta.

Definición de indicadores

Para una identificación rápida de la calidad del método y del logro de los objetivos se definen unos indicadores que pueden ser cuantitativos o cualitativos. Tanto su selección como su aplicación debe ser el resultado de un consenso entre el profesor y los estudiantes.

Por ejemplo, un indicador que nos ayude a ver el logro de un objetivo de conocimientos puede ser que de cada diez preguntas que se le planteen a un estudiante sobre el tema, ocho deban ser bien contestadas; o, si se desea averiguar si un estudiante sabe aplicar un método para resolver ciertos problemas el indicador puede ser que de cada cinco problemas planteados los cinco estén bien resueltos.

Estos indicadores no significan una calificación, son sólo indicadores.

Si el indicador escogido es que de cada 10 problemas 7 estén bien resueltos, esto no significa que el estudiante deba sacar una nota de 70 para aprobar la materia. Este no es más que un indicador.

Habilitación

El estudiante que hubiera alcanzado todos los objetivos esenciales de una asignatura está habilitado para el examen final y recibe una calificación de 60. Este 60 no es el resultado de una suma ni un promedio entre valores obtenidos para los indicadores. El 60 quiere decir que el estudiante logró todos los objetivos esenciales, lo que puede ser medido de varias maneras; pero que comprende la opinión del estudiante y sus compañeros.

Si, además de los objetivos esenciales, el estudiante alcanza otros complementarios esto se traduce en una calificación que se añade al 60. Esto se da sólo si se alcanzaron los objetivos esenciales.

Examen final

Durante el semestre, los estudiantes van logrando objetivos que pueden no estar relacionados, entonces es necesario medir la capacidad de integración de estos conocimientos y los de otras asignaturas más. Este es el objetivo del examen final. Por tanto, no se trata de repetir preguntas que ya fueron planteadas antes, sino de crear un instrumento que evalúe esa capacidad de integración.

Para evitar acumulación de tensiones el estudiante tiene la posibilidad de rendir esta prueba en distintos momentos.